Transformaciones socio-culturales en los jóvenes contemporáneos

10 12 2008

  

Jorge Daniel Vásquez

 

El mundo contemporáneo transcurre en la coyuntura del debate entre la constatación del fracaso del proyecto de la modernidad que vio la luz (saliendo del oscurantismo de la Edad Media) a raíz de los descubrimientos científicos que iniciaron desde el siglo XIV y XV que como aplicación de la razón lógica devinieron en la utopía de una sociedad del progreso irrefrenable. Este proyecto entró en crisis debido a la concreción de su promesa de construcción de una libertad individual conquistada que, aunque siendo signo de una conquista lograda a través de revoluciones sociales y culturales, también ha conllevado una ideología de la instrumentalización de la persona mediante la desviación de la razón lógica hacia una razón funcionalista. Este es el debate que mantienenn las sociologías de la posmodernidad (Lyotard, Vattimo, Baudrillard) que encuentran en el rechazo a cualquier discurso unificador una actitud que supera el reduccionismo de la racionalidad científico-técnica; con la teoría crítica, especialmente de la segunda escuela de Frankfurt, con Habermas como principal exponente, que propone la modernidad como proyecto inacabado y que encuentra en la teoría de los posmodernos una posición neoconservadora lejos de la voluntad emancipatoria que aún hace falta desarrollar íntegramente en las ciencias con el propósito de construir una ética mediante los acuerdos intesubjetivos fundamentados en una racionalidad comunicativa que reconoce al otro como sujeto discursivo.

Este debate le otorga al momento actual una riqueza que está basada justamente en el brotar de diferentes formas que se proponen hacer más accesible la complejidad de este tiempo, por lo que las descripciones de la contemporaneidad necesitan integrar elementos que permitan pensar de forma crítica a la modernidad integrando elementos de la posmodernidad. Sin embargo, es necesario añadir también a esta coyuntura el hecho de que vivimos en un contexto mediatizado. Pensar cualquier fenómeno social sin reconocerlo dentro de una cultura mediatizada sería desconocer todos los procesos derivados del intercambio de bienes simbólicos (que son quizá los principales soportes para entender las mutaciones identitarias contemporáneas) y ser parte de una reflexión que se enmarca en lo que Marc Augé denomina “modelo de la carta robada”. Leer el resto de esta entrada »