Jorge Daniel Vásquez
Se encuentra confrontado
con una imagen de sí mismo
pero bastante extraña en realidad[1]
Marc Augé
Las formas de vida en la sociedad contemporánea impiden descartar la perspectiva comunicacional de cualquier análisis que pretenda dar razón los fenómenos que ahora la marcan.
Es claro que las formas de vida o modos de ser en el marco de la modernidad-mundo presentan una sensibilidad emergente que reviste con nuevo rostro algunas de las actitudes fundacionales de las sociedades humanas.
Una serie de las actitudes fundamentales en el mundo contemporáneo son aquellas que muestran el esquivamiento de la fijación, tales como el peregrino, el turista, el paseante, el vagabundo. Particularmente el nomadismo, no sólo como un significante que se puede evidenciar en las expresiones juveniles neo-tribales y que se hacen visibles a través de creativos mecanismos de ocupación del espacio público, sino como una condición de la existencia humana en un mosaico de escenarios imbricados en los cuales las barreras entre los campos (económico, cultural, científico…) son cada vez más borrosas.
El tema de la no-fijación no escapa al pensamiento comunicacional principalmente desde dos vertientes. Primero, es una manera de construcción de sentido en la coyuntura paradójica de la posmodernidad; y, segundo, el desarrollo de nuevas tecnologías han acortado el mundo de tal forma que el espacio es algo cada vez más comprimido debido al carácter globalizado de las experiencias humanas.
a) De la figura del peregrino a las imágenes del mundo posmoderno
La metáfora sigue siendo una forma de identificar las características del mundo contemporáneo que resultan esquivas a la representación debido a la sobre-exposición de imágenes del consumo. Leer el resto de esta entrada »
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